Trisquel. Isabel Ilzarbe.











{Junio 17, 2008}   Noticias

Cada vez me sorprende más el alcance que llegan a tener algunas noticias. Lo malo es que, las que más me sorprenden, son aquellas que me resultan menos interesantes… Vamos, que podríamos seguir viviendo sabiendo mucho menos sobre ellas.

Tomaremos un ejemplo: la historia que se ha montado con la supuesta intención de Ana Obregón de que Cantizano recibiera una paliza está en boca de todo el mundo. Dudo mucho que exista una sóla persona, con acceso a medios de comunicación, en la geografía española que no sepa de qué va esto. Vale que esta señora haya obrado mal, pero… ¿Hace falta nombrar el asunto tantas veces, en todo momento, y utilizando todo el vocabulario posible dentro de los límites establecidos por la RAE para que parezca que contamos algo distinto cada vez (aunque en el fondo, se diga lo mismo)? Puede ser noticia, pero no sé si tiene una importancia tal como para merecer copar los medios.

Paradójicamente, me encuentro con que, hará más o menos una semana (es triste, pero no he podido comentar nada antes… ), dos noticias sobre la ablación pasaron prácticamente sin que casi nadie (alguien sí que las comentó) las tratase. Por un lado, un Oncólogo Holandés defendía versionas light de la MGF, aunque con algún tipo de fin terapeútico (preventivo más bien), pero que en caos en los que en el fondo esta intervención no es necesaria. Por otra parte, Egipto prohibe la ablación (merece un aplauso por lo menos, pues es una práctica, al parecer, bastante extendida en el país), así como el matrimonio entre menores de 18 años.

Es curioso, parece que sólo vemos lo que queremos ver. La realidad se presenta ante nuestros ojos, pero seleccionamos las partes de la realidad que más llamativas nos resultan. Y ésto se refleja en la selección de las noticias.

No tengo conocimiento de quiénes y cómo realizan esta selección, pero la verdad es que no debe ser una labor sencilla. Por una parte, no parece tan difícil distinguir qué noticias son importantes y cuáles no. Pero, el problema se plantea con qué noticias gustarán, llamarán la atención… En definitiva, qué noticias venden y cuáles no venden. No hace mucho que hablaba sobre la selección de las noticias que saltan a los medios de comunicación de masas como primera plana, aunque de una forma más vaga y superficial, si se pude decir así.

Digo que me sorprende porque no comprendo por qué en todas las esquinas me tengo que encontrar la cara de Ana Obregón estampada en la portada de una revista con algún titular escabroso escrito debajo, y no me encuentro noticias interesantes, que hablen sobre las otras partes de la realidad, ésas que a veces nos resultan desagradables.

Por cierto, con respecto a la historia de Ana Obregón, después de haberla escuchado varias veces, pensé: “Qué bien… Mañana la barra de pan estará más barata”.



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