¿Por qué conformarme con lo que me toque? No es mala pregunta, pero es muy difícil de responder. Al menos, para uno mismo. Claro, si le haces esta pregunta a determinadas parsonas, la respuesta será muy fácil y sencilla: porque sí, y punto. Esa es la respuesta más sencilla a cualquier por qué que nos podamos plantear. Sin embargo, cobra un significado especial si la pregunta es la que yo me planteo hoy delante de la pantalla de mi ordenador.
¿Cuántas veces tenemos que escuchar un “tú no puedes”? Desde que tenía 15 años me he acostumbrado a escuchar, como quien oye el sonido sorde del viento colandose por una ventana, que no iba a poder. Profesores/as, orientadores/as de centros educativos… Todos estaban convencidos de que no ibamos a poder, que no eramos capaces de hacer nada más allá de lo que se establecía para mantener un cierto orden. Simpre he tenido la mala suerte de encontrarme con algún profesor, o profesora, que me ha soltado un “no puedes conseguir eso, ¿para qué lo vas a intentar?”. Tantas veces oyéndolo que al final me lo estaba empezando a creer. Por suerte, simpre me encontré con personas, la mayoría de ellas en mi entorno más cercano, que no pensaban lo mismo. Conozco a personas que no pueden decir lo mismo, que te contarán con tristeza que siempre han elegido a través de las decisiones de los demás y del no puedes. A veces, simplemente con decirme “Isabel, eres capaz de esto y de mucho más” me sentía con fuerzas como para comerme el mundo. Sin embargo, simpre te queda la duda. Hasta que no comencé a quitarme de encima todas las telarañas que se me habían impuesto, no me vi capaz de nada.
En Junio de 2007 me examiné con la intención de obtener por fin el Graduado en ESO. Nunca dejaré de reconocer que fue muy duro, que hubo momentos de flaqueza en los que pensé que no podría hacerlo, que no iba a ser capaz de aprobar el exámen. Más de lo mismo me pasaba con los exámanes de Inglés (para el que no lo sepa, estudio inglés en la EOIDNA). Cuando recogí las notas del exámen de ESO no me lo podía creer. Había apobado todo. Para mi sorpresa, mi gente casi se lo tomó como lo más natural del mundo. Por primera vez, sentí que alguien me consideraba inteligente, lista, capaz… Que había quien me creía capaz de todo. Es por ello por lo que tego fuerzas para creer que el Bachiller para Adultos, este trámite que me separa de cualquier licenciatura (es mi gran ilusión, aunque aún no tenga demasiado claro qué quiero hacer) me parece algo salvable con esfuerzo, como todo en la vida. Aunque los primeros exámenes no hayan resultado fáciles, e incluso un poco decepcionantes en cuanto a notas, me creo capaz de hacerlo. Incluso creo que por fin terminaré el tercer curso del ciclo elemental de inglés.
Mi gran sueño es poder escribir algo que transmita a la gente, algo que llene tu cabeza de ideas, no de simples palabras que se van con el tiempo. Me parecía imposible. En este caso no habían sido profesores, si no otras personas las que me frenaron en mi intento. Estube mucho tiempo sin escribir nada más allá del trabajo de la clase típico, de los apuntes para el examen… Un día decidí retomarlo. Las palabras de mi gente, de los miembros de Milenarios.tk y, en el siguiente lugar si nos fijamos en el orden cronológico, los visitantes de mi blog, me han devuelto las ganas de intentarlo. Ya creo que puedo, como con el Inglés…
Dicen que la Fé mueve montañas. Creed en vosotros mismos, ésa es la verdadera fuente de energía para conseguir lo que queréis. Nunca os dejeis llevar por el establecido no puedes que nos acecha en cada esquina por la que pasamos. No os dejeis engatusar por la vida cuadriculada que nos quieren imponer. Si quereis de verdad algo, haced todo lo posible por llegar a ello. ¿Por qué escribo esto? Simplemente, porque lo siento, porque le he estado dando vueltas a mi cabeza (hacía tiempo que no os plantaba una reflexión profunda en el blog), y porque me estoy encontrando sin quererlo con el fantasma del no puedes. Vamos, en resumen, podríamos decir que, porque me parecía el momento de pensar en esto, y quizá de haceros pensar sobre esto. Haceros una pregunta… ¿Por qué conformaros con lo que os toque?



