Trisquel. Isabel Ilzarbe.











 Lo confieso… Aún me quedo helada contemplando la fotografía que ilustraba la portada de varios periódicos, tanto de tirada nacional como regionales. Ver tanta gente reunida en favor del gran valor de la familia, uniendo sus pensamientos y creencias más profundas… No, no me parece bien que se celebren este tipo de concentraciones a modo de defensa ante un enemigo, a todas luces, inexistente. ¿De verdad hay tanta gente que ve como una amenaza al concepto de familia el matrimonio homosexual? ¿Y el aborto, a pesar de que exitan unos supuestos legales, de los cuales no nos podemos salir? No comprendo cómo, en un país que presume de demócrata aún quedan este tipo de mentes, encerradas en unos valores prefabricados, que se crean con capacidad para decidir qué es una familia, que es justo para la vida y qué no lo es, que piensen de verdad que todo el mundo les apoya…

El concepto de familia siempre me ha parecido algo muy abstracto, demasiado difícil de definir. Si lo pensamos bien, ¿qué es de verdad la familia? Se supone que se trata de un núcleo formado por unos padres y unos hijos, en el ámbito más cercano, unos abuelos y demás personas (primos, tíos, etc) en el rango secundario. Creo que en ningún momento se definió exactamente cuál era el sexo de los progenitores, ni su identiad. Nadie definió la familia de tal forma que las parejas homosexuales no puedan serlo, adopten o no niños. Nadie definió la familia explicando que, el divorcio es una amenaza para ella, no una solución correcta cuando algo no marcha bien y los mayores afectados, como en la mayoría de los casos, pueden ser los hijos.

El aborto, que es un tema que considero demagógico y gastado hasta el extremo por unos y otros, es la otra gran amenaza. Si los que se definen a sí mismo como objetores de conciencia son verdaderos profesionales de la medicina, no entiendo cómo pueden discutir a ignorantes pacientes como yo, con los conocimientos justos de biología y medicina (bueno, vale, he estudiado cursos ligados intimamente con la sanidad, pero les sigo pareciendo una ignorante) como para sabes que lo que se extrae del organismo durante una IVE (intervención voluntaria de embarazo) no es nada más allá de un grupo de células incompletas que ni siquiera han dado lugar al más mínimo resquicio de organismo protohumano, que el aborto dentro de los límites de tiempo establecidos por la legislación vigente no conllevan arrancar una vida inocente. Cómo puede haber personas tan puramente fanáticas que, a pesar de estudiar medicina o biología se empeñan en decir que el resto de profesionales se equivocan y tacharlos de inhumanos, inmorales, entre otras muchas lindezas.

Para una mujer que va a abortar, la decisión es complicada, dura y dolorosa. Pero si, además, se trata de una violación el hecho de no abortar puede ser traumático hasta el extremo de llevar a la futura madre a acabar con la vida de un niño que, tras nacer después de nueve meses de gestación, sí que es una vida inocente. Pero lo más escalofriante lo demuestran aquellos ginecólogos, que ostentan cargos dentro de los servicios de la Seguridad Social que se escudan en su moral y su ética para no realizar una intervención de embarazo cuando éste supone un riesgo tan importante para la mujer, cuando no intervenir ese embarazo puede suponer la muerte de la madre. ?Qué hay de malo en salvar una vida?

Puede que no sea el prototipo de cristiana, de católica. Sin embargo, nunca se me han caído los anillos al decir que creo en Dios, pero que afirmaciones como las que han salido de las bocas de altos cargo eclesiásticos me han hecho no creer en la Iglesia Católica. ¿De verdad creen que Dios juzga tan duramente a las personas que abortan, o a los homosexuales que quieren casarse y adoptar? Creo que lo único que pasa es que se olvidan de que tras estos hechos hay personas, no datos numéricos o estadísticas; se olvidan de que hay seres humanos, o “hijos de Dios”, si prefieren.



NATALIA nos dice:

Ni usted ni yo, ni ellos pueden saber lo que Dios piensa o juzga. Ganar la discusion o lograr la aprobacion de la ley, tampoco le dará esa potestad a nadie.Defender algo personal no da pie para atropellar a otro.Los homosexuales siempre alegan (¿extorsion?) que son economicamente poderosos y que pueden hacer uso de ese poder y reclaman , reclaman y reclaman.Los politicos les dan el derecho al matrimonio porque ya nadie se quiere casar y el presupuesto municipal que se nutre de este pago debe estar bien flaco.El aborto no tiene diferencia. las mujeres alegan que son dueñas de su cuerpo, lo que justifica extirparse esa verruga. ¿por qué no se esterilizan y ya?, asi no tienen el problema de que se les olvide tomarse la pastillita.Critican a Dios porque permite que ocurra lo que alguien no quiere o que no ocurra lo que alguien quiere; despues tenemos el derecho de decir tu no vas a nacer porque nadie te va a querer, vas a ser un delincuente. Quemaremos todos los libros que hablan de la importancia de los patrones que se tengan en la mas tierna infancia.
Hay tantas historias de coraje respecto a estos y otros temas, que sorprenden, que nos arrancan las lagrimas. Seamos sinceros, somos cobardes, tenemos miedo, no le jugamos un quinto a la esperanza.



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