Trisquel. Isabel Ilzarbe.











{Noviembre 30, 2007}   El carbonero y la Muerte

En una ocasión anetrior, publiqué una leyenda a la que había dado un toque personal (Los regalos de la tierra). Me gusta reescribir las leyendas que conozco, pues, en ocasiones son relatdas de una manera demasiado fría, cuando hay relatos que merece un tono más cercano, más sentido. Espero que os guste. Es una leyenda que se cuenta en numeroso lugares del mundo. En este caso, me he basado en la versión que recoge Toti Martinez de Lezea en el libro Leyendas de Euskal Herría.

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Cuentan que hace mucho tiempo, en un pequeño pueblo, vivió un carbonero muy pobre. Este hombre maldecía su suerte por tener que trabajar duro, en un trabajo tan agotador y ganar tan poco dinero.

En efecto, ganaba poco, casi ni para comer.

Una noche de ventisca, mientras el carbonero estaba intentando calentarse junto al fuego, unos golpes en la puerta llamaron su atención.

- ¿Quién va? – pregunto desde dentro.

- Soy Dios. Te pido, hijo mío, que me dejes descansar en tu casa mientras dure la ventisca.

- No- contestó el hombre-. No pasarás a mi casa porque no eres justo. Permites que la gente trabajadora como yo no tenga a penas para poder comer y que los nobles y cortesanos vivan sin preocupaciones aprovechándose de las gentes humildes.

Se oyeron unos pasos que se alejaban. Entonces, el carbonero supo que Dios se había marchado. Pero, unos instantes después, volvieron a llamar a la puerta. El carbonero, muy enfadado pensado que Dios volvía a insistir para entrar en la casa, preguntó de nuevo.

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La información que acabo de consultar en Diario de Navarra, en la edición digital, habla sobre el gasto que supuso al Gobierno de Navarra la Manifestación celebrada el pasado Marzo bajo el lema “Fuero y libertad. Navarra no es negociable”. La cifra es un tanto escandalosa, nada más ni nada menos que 247.514 euros. Con estos números frente a mi en la pantalla de mi ordenador, no he podido evitar escribir algo.

Simplemente diré que me parece demasiado dinero, que podía haberse invertido en causas sociales de mayor importancia, causas que a todos nos deberían preocupar. Ya que se manifestaban, deberían haberlo hecho con su dinero. Prefiero no decir nada más, en este momento, me hierve la sangre sólo de pensar en ésa cantidad…



{Noviembre 24, 2007}   Violencia de género

Hace poco sentí un tremendo escalofrío al escuchar una noticia sobre la muerte de otra mujer a manos de su pareja. Son noticias que nos son familiares a todos. Pero, en lo más profundo de nuestro ser, deseamos que dejen de serlo, que dejemos de escuchar voces que nos cuenten la muerte de otra mujer. Es doloroso, es denigrante… Pero pasa, y a vecs pasa más cerca de lo que creemos. Y, si contemplarlo desde la lejanía ya nos resulta incómodo, verlo de cerca nos sienta aún peor.
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{Noviembre 23, 2007}   Yo también te quiero…

Este relato dejará de estar disponible en el blog desde el día 16 de Octubre de 2008.



{Noviembre 20, 2007}   ¿Somos agresivos?

Las últias noticias sobre la violencia en los centros educativos son preocupantes. Ésa que nos cuenta que unos jóvenes alemanes planeaban una masacre en su instituto, en concreto, me ha recordado las matanzas anteriores, como la de Virginia. Cada vez que escucho este tipo de noticias, un escalofrío me recorre todo el espinazo. No sé muy bien a que atenerme, pues estas noticias empiezan a ser muy abundantes. Me parece preocupante, pero parace ser que soy de las pocas personas que se dan cuenta de lo que puede suceder aquí también, por que no estamos muy lejos de llegar a esos extremos.
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{Noviembre 19, 2007}   100 visitas

A muchos que ya lleven un tiempo con sus blogs no les parecerá tanto, pero para mí, recibir cien visitas, es mucho… La verdad, me ha hecho mucha ilusión pensar en ese número, 100.

Para mí, me supone mucho, es ver que la gente entra en tu pequeño espacio. No sé, es especial ver cómo hay personas a las que les interesa lo que escribes, lo que publicas… Y más cuando la primera intención de tu blog es como la mía, publicar sobre todo tus relatos para que la gente lo lea. Además, he escrito otro tipo de artículos, y me hace la misma ilusión ver que hay gente que se los lee.

Espero recibir muchas visitas más, pero esas cien… MUCHAS GRACIAS A TODOS/AS!!!

Musus.



{Noviembre 15, 2007}   Una pequeña historia

Llevaba horas escribiendo. Los ojos me lloraban y me picaban. Tanto tiempo frente a la pantalla del ordenador era demasiado para mí. Nunca me acostumbraré a ese destello, esos colores… Odio los ordenadores. Me parecen un invento absurdo, simpre he trabajado con mi Olivetti. La Olivetti que me regaló mi madre cuando le dije que quería ser escritora, que amaba escribir.

 

Aún recuerdo aquella tarde. Me miró a los ojos, muy enfadada, y me dijo: “Cada día tienes ideas más estúpidas, ¿Cómo vas a dedicarte a eso?”. Nunca había tenido una discusión tan fuerte con ella. Me quedé muy mal, no consegí dormir en toda la noche. Pensé que no me comprendía, que ella nunca había sentido la llamada de la creatividad. ¿Cómo iba a sentirla? Vivía en los años en los que mi padre falleció devorado por la enfermedad. No había conseguido avanzar, nunca tubo fuerzas para intentar vivir de nuevo. Se había matado a trabajar con mis tíos en la tienda. Nunca había buscado más allá…

 

A la mañana siguiente, me levanté muy tarde. Sobre la mesa de la cocina me encontré una caja enorme. Estaba envuelta en papel de periódico. Encima, había un sobre cerrado. Miré el sobre con curiosidad. Lo abrí con mucho cuidado, no quería romperlo. Dentr había un pequeño papel escrito por mi madre. Esa letra estilizada, un poco torcida hacia la derecha… Era inconfundible. Lo leí un par de veces. Me imaginaba lo que había dentro de la caja, pero no quería hecrlo. Rompí el papel de los periódicos con ansia, abri la caja… Allí dejada entre un montón de tiras de papel, había una máquina de escribir guardada en una funda verde oscuro. La saqué, la miré y la acaricié hasta más no poder. Sentía cada una de sus teclas, escuchaba su sonido con la boca abierta. Me parecía la música más bella que había oído nunca; y me sigue pareciendo la más hermosa. No podía creermelo: ahora podría escribir más rápido, pero tendría que coger práctica, las primeras palabras que escribí me parecieron durar troda la vida.

 

La vieja Olivetti me sigue acompañando, y me acompañará el resto de mis días. Pero, bueno, ya se sabe, renovarse o morir… O eso dicen.

 

En la nota que mi madre me había escrito ponía: “Nunca dejes de soñar. Persigue siempre a tus ilusiones, no dejes que se escapen.” Eso es lo que hago desde entonces. Y lo que haré siempre.



{Noviembre 15, 2007}   Cinco Minutos

Cinco minutos: ese es el tiempo que debían permanecer apagadas las luces para promover la lucha contra el cambio climático. Me voy a permitir una comparació que no sé cómo va a sentar a algunas personas. Cuando se acerca la Navidad, proliferan las campañas publicitarias que anuncian pryactos de diversas ONG; todas las cadenas se vuelcan con todo tipo de fundaciones apelando al “espíritu navideño”. Todos somas más solidarios, a todo el mundo le importan el hambre, la pobreza, la guerra, la vida de los niños soldado, el sida… Todo el mundo apoya todo, todo el mundo está comprometido, no con la causa, si no con todas las causas. Pero, tras la navidades, nadie recuerda los rotros de los enfermos de sida de áfrica, de los niños explotados en las fábricas de textil, de quienes pasan habre, ni de nada.
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{Noviembre 15, 2007}   Nueva reflexión

Acabo de recordar ciertos puntos que he estado resumiendo, he de decir además que pertenecen a la asignatura de Filosofía, a la cual me estoy aficionando cada vez más (lo mismo que me encariñe con la Psicología mientras estudiaba FP). Me es estoy dando cuenta de cada vez somos más fríos con los demás, pero también lo somos con nosotros mismos.

Por ejemplo, muchos estudiantes se ven en cuarto curso de ESO y piensan, ¿qué hago ahora? Muchas veces, he visto a jóvenes prematricularse en un ciclo de Formación Profesional cuando, tras la excusa de que de ahí sales mejor colocado para trabajar, preferían estudiar Bachiller para poder acceder a una licenciatura. También he de admitir que me pasó lo mismo, y es duro pensar que éso, no tegusta, que preferirías estar en otro sitio, estudiando otras cosas… Que no es tu camino. Otro ejemplo, cuando alguien nos habla de sus ilusiones, si vemos que alcanzarlas supone una gran dificultad, si supone, desde nuestro punto de vista, atravesar un camino lleno de obstáculos, en lugar de apoyarle y animarle para que lo siga, nos limitamos a “reconducirle” por el camino de la facilidad. No nos gusta enfrentarnos a la dificultad, y no queremos que nadie se enfrente a ella. Sin embargo, si reflexionásemos más, podríamos ver que detrás de cada momento duro, de cada error, de cada obstáculo en el camino, está la felicidad, la alegría de haber aprendido a superar esos problemas. El camino no siempre está oscuro, pero hay que saber recorrerlo para poder ver la luz.

Y más ejemplos, hoy me he dado cuenta de que, en el fondo de los datos estadísticos, somo un mero número. Nada más. Cuando te apuntas a un curso, cuando participas en algún certámen artístico… Hagas lo que hagas, no eres una persona, eres un número más de la lista. Una vez leí un relato de ciencia-ficción (el cual me encantó) en el cual cada persona llevaba un código de barras en la nuca. Cada vez que quería entrar en cualquier lugar, incluida su casa, debía pasar su cuello por un lector. No sé, a veces me siento así… Puede que parezca algo retorcido, pero nos acercamos a algo parecido.
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{Noviembre 12, 2007}   Reflexión

Esta vez no escribo para publicar ninguno de mis relatos, ni niguna opinión. Sólo quiero hacer una pequeña reflexión sobre lo que estoy haciendo. Hoy, mientras intentaba escribir una historia, me ha asaltado un pensamiento fugaz: ¿Es esto lo que me gusta? Mi propio cerebro ha debido sentir esa pequeña amenaza, puesto que, casi de inmediato, me he respondido “SÍ”. Pero, las dudas no han cesado. ¿Seré capaz de hacer algo más? ¿Podré vencer el límite de las seis páginas (es lo máximo que ha ocupado uno de mis relatos, aunque ése no lo he publicado aquí) y escribir algo que tenga sentido? ¿Algo que transmita de verdad?
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etcétera